La historia de los Juegos Olímpicos puede ser inconexa en algunos puntos, pero los Juegos han resurgido con fuerza. Incluso los primeros festivales organizados por los antiguos griegos demostraban los valores que aún hoy forman el núcleo del espíritu olímpico. Además, en la Antigüedad, los estados beligerantes observaban una tregua durante las competiciones deportivas, una tradición que continúa hoy en día, cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas adopta la Tregua Olímpica antes de cada edición de los Juegos. La historia de los Juegos es increíblemente rica y abarca milenios.
Los primeros testimonios escritos de los Juegos oficiales datan del año 776 a.C., cuando los griegos empezaron a medir el tiempo en olimpiadas, es decir, la duración entre cada edición de los Juegos Olímpicos. Los primeros Juegos Olímpicos se celebraban cada cuatro años en honor del dios Zeus. A partir de entonces, en los Juegos Píticos o Délficos (un acontecimiento independiente de los Juegos celebrados en Olimpia) se organizaron diversas actividades artísticas como música, canto, poesía y teatro, vinculando la cultura y el deporte desde el principio de los Juegos.
En el 393 d.C., el emperador romano Teodosio I prohibió los Juegos Olímpicos por motivos religiosos, alegando que fomentaban el paganismo. No se recuperaron hasta la era moderna.